Articulación con el Estado

Protocolo para distribución libre de «Dirección General de Desarrollo Familia».

Ya son más de 35 los profesionales comprometidos con la generación de espacios de orientación, acompañamiento y fortalecimiento de las familias a través de políticas públicas. Creado por Mag. Marcelo Hernando, para ser presentados en distintos ámbitos estatales, preguntar por mail y solicitar el documento.

Solicita hoy mismo el modelo de proyecto para la creación de una DIRECCIÓN GENERAL DE DESARROLLO FAMILIAR, diseñado por la Asociación Argentina de Orientadores Familiares.

📌 Disponible para todos los interesados (socios y no socios).

⏩ Completa el formulario correspondiente a través del siguiente link:
https://docs.google.com/forms/d/e/1FAIpQLSdMHdLzLEec7ELCV74isVuU8isoUN74WC5TauSKNbf52eX-fQ/viewform?usp=publish-editor

Mayo de 2026 pedido de reconocimiento de las carreras.

Se solicitó formalmente que el Ministerio de Capital Humano evalúe la viabilidad de implementar un registro administrativo especifico u otros mecanismos institucionales que ese ministerio considere adecuados para profesionales de Orientación Familiar y de las Ciencias de la Familia en el ámbito de su competencia.

Participación en la Comisión Bicameral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes.

Nos dirigimos a usted desde la Asociación Argentina de Orientadores Familiares (AAOF), entidad que nuclea y respalda a profesionales especializados en el acompañamiento integral de las familias, con el firme propósito de promover el bienestar individual y colectivo a través del fortalecimiento de los vínculos familiares.

En el marco del proceso de elección del nuevo/a Defensor/a de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, consideramos fundamental hacer oír la voz de quienes trabajamos cotidianamente en territorio, acompañando situaciones complejas que afectan a la infancia y adolescencia.

Desde nuestra Asociación sostenemos que la figura del Orientador Familiar cumple una función social estratégica. Se trata de un profesional formado en la prevención, orientación y educación ante diversas problemáticas familiares, especialmente aquellas que involucran a niños, niñas y adolescentes. Su preparación interdisciplinaria —que articula conocimientos de psicología, trabajo social, educación y mediación— se complementa con una actitud profesional empática, reflexiva y comprometida, centrada en el respeto por la singularidad de cada familia.

La AAOF vela por la calidad, la actualización y la ética profesional de sus miembros, promoviendo espacios de formación continua, supervisión de casos y trabajo en red. En contextos de creciente complejidad social, reconocemos la importancia de equipos capacitados y cohesionados que trabajen con un profundo sentido de comunidad.

Por ello, solicitamos que el/la próximo/a Defensor/a de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes:

  • Intervenga activamente ante situaciones de vulneración de derechos:
    El/la Defensor/a debe asumir un rol proactivo frente a casos donde se vulneren derechos fundamentales de niños, niñas y adolescentes, ya sea en contextos familiares, institucionales o comunitarios. Su intervención temprana, firme y comprometida es indispensable para prevenir daños mayores y garantizar la restitución efectiva de los derechos conculcados.
  • Promueva políticas públicas con enfoque de derechos y centradas en el interés superior del niño:
    Toda acción impulsada desde la Defensoría debe tener como eje rector el respeto por los derechos consagrados en la Convención sobre los Derechos del Niño y la Ley 26.061. Esto implica promover políticas públicas integrales, inclusivas y sostenidas que coloquen a niñas, niños y adolescentes como sujetos plenos de derechos, escuchándolos, respetando su dignidad y garantizando su desarrollo integral.
  • Reconozca el rol de los Orientadores Familiares como actores clave dentro de la red de protección integral:
    La figura del Orientador Familiar debe ser integrada de manera sistemática en los dispositivos territoriales de prevención y acompañamiento. Su mirada especializada, cercana y comprensiva resulta fundamental para abordar problemáticas complejas desde una perspectiva educativa, no punitiva, promoviendo la reparación vincular y la transformación de dinámicas familiares.
  • Fomente la articulación interdisciplinaria entre instituciones y profesionales:
    El abordaje de las problemáticas que atraviesan a la infancia y la adolescencia exige un trabajo colaborativo entre profesionales de distintas disciplinas. La Defensoría tiene la posibilidad de convertirse en un espacio de articulación e intercambio entre orientadores familiares, trabajadores sociales, psicólogos, docentes, operadores comunitarios y decisores políticos.
  • Impulse campañas educativas orientadas al buen trato, la parentalidad responsable y la prevención de la violencia:
     Es clave fortalecer una cultura del respeto, el cuidado y la no violencia en todos los ámbitos donde transcurren las vidas de niñas y niños. Las campañas públicas impulsadas desde la Defensoría pueden ser herramientas poderosas para instalar debates, derribar mitos y promover prácticas de crianza respetuosa que contribuyan a la salud emocional de las nuevas generaciones.
  • Apoye programas de formación para familias, escuelas y comunidades:
    Empoderar a quienes educan, cuidan y acompañan es una inversión estratégica. Sostener espacios de formación e intercambio permite construir saberes compartidos, brindar herramientas prácticas y fortalecer redes de contención y acompañamiento desde una lógica comunitaria.}
  • Exija el cumplimiento efectivo de la Ley 26.061 por parte de los organismos nacionales y provinciales:
    La Defensoría debe vigilar activamente el accionar de los distintos niveles del Estado, exigiendo el cumplimiento de la normativa vigente en materia de protección integral. Esto implica denunciar omisiones, visibilizar vacíos institucionales y promover la creación de dispositivos adecuados cuando las condiciones de acceso a derechos no estén garantizadas.
  • Promueva el fortalecimiento y financiamiento de programas de orientación y acompañamiento familiar:
    Resulta urgente asegurar que existan recursos suficientes para sostener programas que trabajen de forma cercana con las familias. La inversión en orientación familiar no solo previene la judicialización innecesaria de los conflictos, sino que favorece la autonomía, el desarrollo y la resolución pacífica de las situaciones complejas.
  • Garantice canales accesibles y eficaces de participación para niñas, niños y adolescentes:
    La Defensoría debe asegurar que la voz de las infancias y adolescencias sea tenida en cuenta en todas las decisiones que les afectan. Esto implica generar espacios de escucha reales, respetuosos y adaptados a sus diversas formas de expresión, así como mecanismos efectivos para que puedan denunciar situaciones de vulneración y acceder a respuestas institucionales rápidas y pertinentes.
  • Brinde asesoramiento a las familias respecto a recursos institucionales disponibles:
    Una de las funciones esenciales del/la Defensor/a es acercar el Estado a las personas. Esto implica orientar a las familias sobre los dispositivos existentes —tanto públicos como privados— que puedan atender sus necesidades en materia de salud, educación, asistencia social, protección de derechos, entre otros. El acceso a la información, presentado de forma clara, accesible y contextualizada, es una herramienta de empoderamiento que permite a las familias tomar decisiones más informadas y resolver situaciones antes de que se agraven.
  • Genere mecanismos para la resolución de conflictos sin necesidad de judicialización:
    La judicialización excesiva suele tensionar aún más los conflictos familiares, agregando burocracia y tiempos prolongados a situaciones que exigen acompañamientos cercanos y resolutivos. Desde la Defensoría se pueden promover espacios de escucha, orientación y mediación que prioricen la reparación vincular, el diálogo y la construcción de acuerdos desde una lógica restaurativa y comunitaria. Estos mecanismos, articulados con equipos interdisciplinarios, pueden evitar procesos costosos y estigmatizantes, favoreciendo el bienestar integral de las partes involucradas.

En resumen, desde la Asociación Argentina de Orientadores Familiares entendemos que el/la Defensor/a debe ser garante de derechos, interlocutor institucional y aliado estratégico en la construcción de entornos familiares y comunitarios más justos, protectores y respetuosos de la niñez y la adolescencia.  No solo es una figura institucional clave, sino un aliado estratégico para profundizar una cultura del cuidado, la escucha y el acompañamiento respetuoso de las infancias, adolescencias y sus familias. Su presencia activa, comprometida y articuladora puede marcar la diferencia entre un derecho enunciado y un derecho efectivamente garantizado.

Agradecemos profundamente esta instancia de escucha y la posibilidad de visibilizar una tarea que, si bien muchas veces transcurre en silencio, tiene un impacto sostenido y transformador en la vida de las personas.

Sin otro particular, saludamos atentamente.

Asociación Argentina de Orientación Familiar

Dirección General de Desarrollo Familiar

Nuestros orientadores familiares forman parte del staff de la Dirección General de Desarrollo Familiar, perteneciente al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Desde esta institución se implementan programas de carácter asistencial a familias con diversas problemáticas. Estas familias se acercan a los diferentes espacios de atención en busca de estrategias para resolver las dificultades y conflictos que los aquejan.

A su vez, se implementan políticas de prevención y acompañamiento que afectan a la sociedad transversalmente. Se brinda asistencia a matrimonios jóvenes; se aborda la prevención del bullying, de la violencia intrafamiliar; y se acompaña y sostiene a todas aquellas familias que estén pasando por alguna crisis dentro del seno familiar.

 

BARRA NARANJA

 

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